domingo, 3 de mayo de 2015

En su propio idioma


                Cómo parte de la capacitación que ELIAS brinda a los líderes y pastores que participan con nosotros, dictamos una materia cuyo objetivo es la formación de escritores en el idioma materno y el desarrollo de materiales útiles y culturalmente pertinentes en sus propios idiomas.
     
                Durante la primera jornada, todo lo que tenía que ver con escribir en su idioma parecía que requería demasiado esfuerzo por parte de los estudiantes. Se tardaban bastante tiempo, y parecía que se cansaban rápidamente debido a la tarea de escribir en sus idiomas. Todo esto se debe a que en su vida diaria no suelen hacerlo, y por falta de práctica es una destreza que deben fortalecer.
                Aún así, se esforzaron mucho y lograron los objetivos de esa primera jornada: Hicieron un librillo instruccional sobre variados temas como: Cómo hacer una curiara, cómo sembrar yuca, cómo hacer una casa, cómo sacar peces ornamentales, etc. También hicieron un libro grande por cada comunidad acerca de la creación. Fue una semana de mucho trabajo, pero al final ellos mismos estaban sorprendidos de lo que habían conseguido.

                Para la segunda jornada, el reto era mayor: El objetivo era escribir dos historias, una verídica acerca de alguna experiencia personal, y la otra era un cuento. Al inicio parecía que sería igual que la última vez; empezaron tímidamente, pero una vez que pusieron en orden sus ideas acerca de lo que querían contar fueron imparables: Su memoria, creatividad e imaginación se pusieron en marcha y los resultados fueron muy buenos.
                Luego, el siguiente paso fue la edición de esos textos: siguiendo algunas directrices ellos participaron en la edición de los trabajos propios y de los compañeros. Fue una buena experiencia, crecieron en su sentido crítico para poder evaluar su trabajo y el de otros.

                Al final, ganan sus comunidades por tener escritores con ganas de escribir y que están puliendo sus destrezas. Comenzar a ver cómo crecen y dan grandes pasos cómo estos es un gran privilegio. 

¿Entienden lo que leen?

Hechos 8:29 -35“Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.  El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, Así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia;Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida. Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús”.

  El encuentro que Felipe tuvo con este prosélito africano, nos muestra de que para ese tiempo había personas de otras partes del mundo que buscaban acercarse a Dios, y no sólo eso, sino que también tenían en su posesión la Palabra de Dios (Los libros de Moisés, o escrituras de los profetas). Pero lo que pasaba en ese tiempo, sigue pasando aún en nuestros días: A muchos que acuden a las iglesias, o que tienen la Biblia en su mano, uno sigue haciéndoles la misma pregunta que hizo Felipe ¿Entienden lo que leen? Y la respuesta sigue siendo la misma que dio el eunuco: ¿Y cómo podré si alguno no me enseñare?
  Hemos estado ministrando durante casi dos años continuos en comunidades indígenas y durante este tiempo nos hemos encontrado con que los líderes, pastores y los hermanos de las iglesias siguen yendo a la iglesia como ha sido su costumbre por mucho tiempo, pero su conocimiento de las Escrituras es muy limitado, y su vida cristiana deja mucho que desear dando mal testimonio delante de los que no son cristianos.
  Por esta razón, el programa de capacitación de ELIAS que Dios nos ha permitido dirigir, incluye dentro de su pensum, una materia que se llama Método Cronológico. Éste ha sido enseñado en diferentes partes del mundo por diferentes organizaciones y ha mostrado resultados positivos. El propósito es enseñar desde el principio (Génesis) partiendo desde la Creación hasta llegar a Jesucristo. Hemos estados enseñando el método a los pastores y líderes que están recibiendo la Capacitación de ELIAS y hemos visto su reacción de diferentes maneras: “así no fuimos enseñados”, o “no lo sabíamos”, o lo que es mejor aún, ver sus ojos brillar por descubrir una verdad que ha estado en sus Biblias durante tanto tiempo.
    En la segunda Jornada de Capacitación, dimos un paso más y tuvimos la oportunidad de comenzar con las prácticas del Cronológico. Ahora ellos deben enseñar a sus familias y vecinos lo que están aprendiendo.

    Esta experiencia nos produjo mucho gozo, y estamos seguros que a ellos les produjo aún más alegría y satisfacción.  Se mostraron muy animados y nos decían que realmente quieren seguir enseñando. Además, los vecinos que se reunieron para escuchar la primera lección manifestaron que los estaban aprendiendo con nosotros tienen el deber de enseñarles a ellos. ¡Qué bendición! Sin duda todo esto nos hace pensar y recordar, que el trabajo en el Señor no es en vano y nos permite vislumbrar lo que el Señor está comenzando a hacer en las comunidades.
   Pastores, misioneros, familia, amigos, colegas, compañeros de oración; muchísimas gracias por todo el apoyo que nos han brindado durante estos dos años. Sin duda hemos experimentado la gracia y amor de Dios a nuestro favor, no nos ha faltado nada y vemos que el trabajo cada vez se intensifica y nos exige más.  Podemos ver la necesidad que existe en otros lugares de la zona y allí deseamos llegar. Estamos muy comprometidos con Dios y con este proyecto, agradecidos por habernos llamado y procurando darlo todo por la obra, por los pueblos indígenas donde estamos, porque el Evangelio produzca un impacto transformador en toda Etnia. ¡Amén!


  

viernes, 21 de noviembre de 2014

Cobrando ánimo!

Como ya les habíamos contado en nuestra carta anterior, el último viaje que habíamos hecho a la zona donde hemos estado trabajando todo este año no había tenido los resultados esperados, pues durante la última reunión con un Pastor y líderes Puinaves de la comunidad, salí de la iglesia hacia mi hamaca cargado de frustración e impotencia al ver la oposición de un hermano, que claramente no estaba interesado en la capacitación y procuraba que más nadie se interesara o se involucrara. Al regresar a nuestra casa, conversar con unos amigos y hablar con un pastor curripaco, a quien creemos Dios ha usado mucho, decidimos recobrar el ánimo, creer que Dios está en el asunto y que seguiríamos adelante a pesar de la oposición.


Hace poco hicimos otro viaje a la misma zona de caño Bocón, nos volvimos a reunir con el pastor y los líderes de la comunidad y nos sorprendió encontrar una respuesta totalmente diferente y opuesta a la que tuvimos en el viaje anterior. Nos dijeron que sí estaban interesados en iniciar la capacitación y que estaban dispuestos a abrir las puertas de la comunidad para realizar plantearon una fecha para dar inicio el año próximo. ¡Mi cara de felicidad era evidente y sé que la de mi esposa Luz también! No podíamos ocultar que esa respuesta nos emocionaba muchísimo. Dos días después uno de los diáconos me contó que el hermano que se había levantado en la reunión para oponerse a la capacitación les había pedido perdón por su actitud y comportamiento. Ahora estamos contactando a los profesores que nos acompañarán para el primer intensivo, preparando las cosas y soñando con la llegada del 2015 y el día que oficialmente ELIAS se ponga en marcha.

Durante este último viaje, llegamos hasta la última comunidad de ese caño, visitando 6 comunidades y aprovechando la oportunidad de conocer a los pastores de cada una de esas comunidades, hablarles de la capacitación y de predicar en tres de esas comunidades.

En la última comunidad nos hicieron la invitación para estar con ellos del 01 al 05 de diciembre en una conferencia que tendrán, así que estaremos viajando para acompañarles y aprovechar de concretar algunos detalles de la capacitación con los interesados que estarán allí.
Estamos muy emocionados porque cada vez está más cerca el inicio de esa capacitación que es la razón de estar aquí. Soñamos de antemano que Dios usará a esos pastores indígenas para producir desarrollo integral en sus comunidades.
  







Los planes de Dios no pueden ser frustrados

      El libro de Nehemías 4:14,15 dice: “Luego, mientras revisaba la situación, reuní a los nobles y a los demás del pueblo y les dije: « ¡No le tengan miedo al enemigo! ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso, y luchen por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus esposas y sus casas!». Cuando nuestros enemigos se enteraron de que conocíamos sus planes y que Dios mismo los había frustrado, todos volvimos a nuestro trabajo en la muralla” (NTV)

Es interesante la actitud de Nehemías frente a la oposición continua que había por parte de hombres con corazones llenos de envidia y malicia. Al ver la manera como Nehemías reaccionó ante la  situación que se les presentó, podemos pensar que él había entendido claramente que el regreso a Jerusalén y la reconstrucción de las murallas estaba en el plan de Dios y que podía estar seguro que no iba a quedar frustrado, ni avergonzado por causa de unos cuantos enemigos. Así que cómo líder tuvo que mantenerse firme y trasmitir a todos los que le seguían que el Dios a quien ellos servían es GRANDE y GLORIOSO.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Nuestras últimas visitas a las comunidades

















Nehemías y Sanbalat

En el capítulo cuatro de Nehemías queda registrada la oposición que se levantó en contra de la reconstrucción de los muros de Jerusalén, liderada por un hombre conocido como Sanbalat. ¿Acaso estaba lleno de envidia? O ¿sentía temor del cambio que vendría para esa nación si se restauraba? Sanbalat se burlaba de los judíos y Tobías, el amonita, le acompañaba en lanzar insultos para desanimarlos.
La reacción de Nehemías fue ¡orar! Más adelante, Sanbalat y su combo hicieron planes para atacar a los que trabajaban en la reparación del muro. Cuando Nehemías supo sus planes, otra vez oró y puso guardias de día y de noche.
Nuestra tarea en esta región donde el Señor nos ha traído es muy parecida a la de Nehemías en su tiempo: trabajamos en la restauración y el fortalecimiento de la iglesia indígena, y han comenzado a aparecer los Sanbalat y los Tobías, haciendo oposición a lo que Dios quiere hacer en las comunidades.
Como les hemos contado en las cartas anteriores, en el mes de marzo de este año comenzamos a viajar a una zona del lado de Colombia que se llama Caño Bocón para visitar dos comunidades Puinaves y un grupo de cubeos que se establecieron allí. Nuestro primer viaje fue para dar a conocer a los pastores y líderes de esa zona el deseo de la capacitación teológica y lingüística que ofrecemos y, por supuesto, invitarles a participar. Pero luego de ese viaje sentíamos que Dios nos estaba llamando a procurar abrir la extensión en esa zona. Hubo un recibimiento positivo, así que realizamos otro viaje en el mes de julio y hace pocos días hicimos el tercer viaje para reunirnos con varios pastores y líderes.
En esta ocasión, ellos planearon una reunión para formalizar nuestra propuesta y plantear específicamente de qué se trata y cómo funcionaría. También escuchamos el deseo de algunos líderes para participar. Casi al final de la reunión apareció una persona, no es un líder de la comunidad y tampoco un miembro activo de la iglesia, y se opuso con tal fuerza que los demás se quedaron callados (¡apareció nuestro Sanbalat!). Nadie dijo nada, ni una palabra. Así que para finalizar la reunión les dije que deseamos y necesitamos que la comunidad se ponga de acuerdo, y que tengan deseos de participar, y si eso no pasaba deberíamos buscar otro lugar donde sí estuvieran interesados y dispuestos.
Luego salí de la reunión destrozado, realmente me sentía muy mal, muchas preguntas rondaban mi cabeza. Me acosté en la hamaca, y detrás de mí llegó mi esposa para decirme: tranquilo, no te preocupes, ya Dios nos dará otro lugar. En las horas que siguieron, fueron a buscarme tres líderes, en diferentes momentos, para decirnos que ellos sí estaban de acuerdo. El pastor de la comunidad, en una conversación esa tarde, manifestó que no desea que dejemos de visitarles y que, al contrario, desea que podamos hacer la capacitación allí.
Yo pensaba dentro de mí ¿Si todos ellos piensan así, por qué nadie dijo nada en la reunión? Sin duda hay mucho de la cultura indígena que seguimos aprendiendo, y es probable que su manera de resolver asuntos como estos donde hay opiniones encontradas sea diferente al nuestro.
Fue un momento difícil, muchas dudas nos asaltaron en ese instante. Pero luego, recuperamos el aliento y la perspectiva de la situación. Planeamos un viaje para la segunda semana de octubre, en el que estaremos llegando aún más lejos, para conocer dos comunidades más, una llamada Bachaco y otra llamada Barranco Tigre. Queremos reunirnos con esos pastores y en el nombre de Dios podamos seguir haciendo fundamentos que nos lleve a poder establecernos en esa zona con tanta necesidad Espiritual, comenzando por los pastores y líderes de las comunidades.
Como Nehemías nombró guardias mientras se reconstruía el muro, así nosotros necesitamos ahora más que nunca que nuestros socios nos acompañen en oración.

Sabemos que Dios nos dirigió a ese lugar que no estaba en nuestros planes al principio. Nuestra oración es que el Señor nos de sabiduría, gracia y determinación para hacer su voluntad.