Cómo
parte de la capacitación que ELIAS brinda a los líderes y pastores que
participan con nosotros, dictamos una materia cuyo objetivo es la formación de
escritores en el idioma materno y el desarrollo de materiales útiles y
culturalmente pertinentes en sus propios idiomas.
Durante
la primera jornada, todo lo que tenía que ver con escribir en su idioma parecía
que requería demasiado esfuerzo por parte de los estudiantes. Se tardaban
bastante tiempo, y parecía que se cansaban rápidamente debido a la tarea de
escribir en sus idiomas. Todo esto se debe a que en su vida diaria no suelen
hacerlo, y por falta de práctica es una destreza que deben fortalecer.
Aún
así, se esforzaron mucho y lograron los objetivos de esa primera jornada:
Hicieron un librillo instruccional sobre variados temas como: Cómo hacer una
curiara, cómo sembrar yuca, cómo hacer una casa, cómo sacar peces ornamentales,
etc. También hicieron un libro grande por cada comunidad acerca de la creación.
Fue una semana de mucho trabajo, pero al final ellos mismos estaban
sorprendidos de lo que habían conseguido.
Para la
segunda jornada, el reto era mayor: El objetivo era escribir dos historias, una
verídica acerca de alguna experiencia personal, y la otra era un cuento. Al
inicio parecía que sería igual que la última vez; empezaron tímidamente, pero
una vez que pusieron en orden sus ideas acerca de lo que querían contar fueron
imparables: Su memoria, creatividad e imaginación se pusieron en marcha y los
resultados fueron muy buenos.
Luego,
el siguiente paso fue la edición de esos textos: siguiendo algunas directrices
ellos participaron en la edición de los trabajos propios y de los compañeros. Fue
una buena experiencia, crecieron en su sentido crítico para poder evaluar su
trabajo y el de otros.
Al final,
ganan sus comunidades por tener escritores con ganas de escribir y que están
puliendo sus destrezas. Comenzar a ver cómo crecen y dan grandes pasos cómo
estos es un gran privilegio.